Papi…

padre_hijo

Hace mucho que no voy a visitarte, tu cabecita ya no está donde tu cuerpo… entonces ayer hice el camino hasta vos, para encontrarte sentadito, abrigadito, flaquito y chiquito. Nada que ver con mis recuerdos, nada que ver con el hombre fuerte que me alzaba o se inventaba un sinfín de historias, aquel en cuyo regazo me sentaba a comer mandarinas mientras me tomaba la lección de ciencias, el que me esperaba tomando naranjas en la esquina del colegio desde una hora antes de la salida solo porque yo tenía miedo. Ahora estas ahí, perdido en la nebulosa de la mente anciana, sin saber si es hoy o es ayer, si estás aquí o estas allá, en un segundo estas acá y en el siguiente 20 años atrás… Me acerqué a saludarte sin saber a quién verías en mí, si tus ojos me reconocerían o si la confusión los nublaría. Me viste, me sonreíste, me saludaste. Me senté a tu lado y me miraste, con los mismos ojos de hace 20 años, con la misma sonrisa traviesa de aquel que inventaba incoherencias para hacerme reír. Una ráfaga de alegría, bañada con miedo, tristeza y melancolía se apoderó de mi alma, me mirabas fijamente con ojitos rojos y cansados, pero brillantes como antes, yo sabía que me veías, sabía que me reconocías. Me miraste y te miré, y flashes del ayer movieron mi centro, contuve las lágrimas mientras vos reías, parecías feliz de estar conmigo. Tu mano temblorosa se posó en mi hombro, haciéndome caricias durante toda mi estadía, esas mismas manos que antes me protegían, a las que me aferraba cuando me contabas historias de terror y luego te reías, las que me llevaban por el cerro a cazar mariposas o a juntar florcitas. No reconociste a mis hijos, y un poco de pena sentí por ello, me hubiera gustado que te conocieran cuando inventábamos aventuras en las mañanas de julio o preparabas anzuelos para pescar pecesitos en el arroyo, pecesitos que después teníamos que devolver al agua porque yo no quería que mueran. ¿Qué hubiera sido de mi infancia sin vos?, mientras sola, triste y discriminada paseaba por los pasillos de un Colegio donde sufría y esperaba que las horas terminen para llegar a la esquina y encontrarte comiendo naranjas y diciendo tonterías para hacerme reír, porque yo sabía que vendrías, sabía que ibas a estar ahí una hora antes de la salida, porque yo tenía miedo de quedarme sola y vos me prometiste que estarías… y siempre estuviste, ni una sola vez llegaste tarde… Ayer mientras me mirabas a los ojos y sonreías como un niño, con esos ojitos nublados perdido en el tiempo y en el espacio, mientras preguntabas una y otra vez cuanto iba el partido y quien estaba jugando y mientras alababas a mis pequeños preguntando cuantos eran y como se llamaban, me encontré con esa niña tímida y asustada, y me encontré con tus manos fuertes y protectoras acariciándome la espalda…

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3 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. aelizeche
    Jun 22, 2015 @ 16:30:45

    Algo que tenes por seguro amor es que tu papá te ama y no dudo numca en hacertelo sentir, ni antes ni ahora….
    Cuando tu corazon se convierte en letras es maravilloso… Me robaste unas lagrimas con esto tan hermoso.

    Responder

  2. Friz
    Oct 13, 2016 @ 19:59:20

    me hiciste llorar!!! gracias…

    Responder

  3. Friz
    Oct 13, 2016 @ 20:00:31

    De verdad, que retrato de una historia real… bien,

    Responder

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